14/9/10

Southafrica night and daydreaming

Esta noche no he dormido, lo cuál es bastante habitual últimamente. Las horas se fueron clavando en el reloj mientras mis ojos seguían abiertos como platos. A las tantas, antes de lograr conciliar por fin el sueño, estaba pensando en esas tiendas donde encontrar cosas que me fascinan y, de repente, cuando me desperté esta mañana lo primero que pensé fue que me apetecía desayunar papilla de maíz.

No recuerdo apenas el sueño pero intuyo que volví a los recuerdos del viaje a Sudáfrica y enseguida me vino a la mente la imagen de la tienda del Tío Sam en Stellenbosch, ese tipo de lugares donde lo mismo se compra, que se comercia, que se venden multitud de cosas: antiguas, inservibles, comestibles, de segunda mano, únicas... un batiburrillo de cachivaches y cocadas que me tuvieron un par de horas dando vueltas, mirando y remirando.


Allí encontré, además de otras cosas, un libro de cocina tradicional sudafricana al que he recurrido nada más levantarme buscando el "mealie porridge" de Cape Town, "putupap" para los zulúes. Ningún país africano se ha visto alejado de la influencia del maíz por lo que su uso en cocina se ha extendido en todo el continente a lo largo de la historia.

Tradicionalmente se hace con agua cocida, harina de maíz y sal pero yo he añadido un poco de leche para que quede más cremoso y una rama de canela para darle el toque aromático dulce del desayuno. Además la canela es estimulante, lo cuál no viene nada mal estos días.

Permitidme desearos que no os falte la energía ni el night and daydreaming.

10/9/10

Las meriendas del brioche

Os puedo asegurar que la cocina sin gluten no es fácil, lo que tampoco quiere decir que sea imposible. Solo hay que asumir que hace falta probar y meter mucho la pata para comenzar a ver resultados. Una vez superados los primeros sustos, llegan las grandes satisfacciones, llega la obsesión por no poder parar de hacer cosas nuevas y la ilusión por comerlas.

No sé cuántas veces me habrán entrado ganas de poder hacer algo tan sencillo como salir a desayunar a cualquier café bonito y decir: "Póngame un café con brioche y mermelada". No es tan sencillo y más bien lo vamos a resumir en casi imposible que se de la circunstancia de poder hacer algo así. Es a partir de ahí cuando se multiplica mi pasión por la cocina.

Y hablando del ejemplo del brioche, necesito mostraros algo. No es ningún descubrimiento, porque habrá muchos y muy buenos y tampoco es porque sea una receta mía, no. A mí, además de experimentar el mundo sin gluten, me encantan los libros de cocina (y últimamente he de confesar que soy adicta también a los blogs). Esta semana me apetecía probar con un brioche. Mi idea era conseguir una masa con mucho aire, que no se quedase apelmazada por la ausencia de gluten y que fuese esponjosa y no se endureciese fácilmente, superando así la difícil tarea del antiatragantamiento (algo habitual comiendo pan sin gluten).

Lo he llamado brioche pero en realidad se debería llamar "pan dulce" porque, a diferencia del tradicional brioche originario de Normandía, no lleva mantequilla y en vez de azúcar, lleva miel. Es una receta del libro "Healthy bread in five minutes a day" de Zoé François y Jeff Hertzberg. El resultado es una maravilla de esponja dulce que se deshace en la boca.


Es muy suave y ligero y para el acompañamiento admite tanto salado como dulce. Cualquiera de las dos opciones es una buena combinación.

Para terminar, os dejo la receta y os animo a que lo hagáis e invitéis a alguien a casa a merendar, cocinar para alguien es una de las mejores satisfacciones.

b r i o c h e   d e   m i e l   y   a c e i t e

- 1 taza de harina de arroz
- 1 taza de harina de tapioca
- 3 tazas y 3/4 de maizena
- 20 g de levadura de panadería
- 2 1/2 tazas de leche
- 1 taza de miel
- 1 taza de aceite vegetal
- 3 huevos
- 1 cucharadita de goma xantana
- 1 cucharadita de azúcar avainillado
- 1 cucharadita de sal

1. Mezclar los ingredientes sólidos: harinas, la levadura, la goma xantana, el azúcar avainillado y la sal en un bol.
2. Mezclar bien los líquidos: la leche, la miel, el aceite y los huevos en otro bol.
3. Ir añadiendo poco a poco los ingredientes sólidos a los líquidos y mezclar durante 5 minutos con un procesador o a mano insistentemente (es necesario meterle mucho aire a la masa).
4. Cubrir con un paño y dejar que la masa crezca durante dos horas.
5. Verter la masa en uno o varios moldes, una vez engrasados, y dejar unos 20 minutos para que vuelva a crecer.
6. Mientras, precalentar el horno a 180º
7. Hornear hasta que la superficie comience a dorar. Tarda relativamente poco pero depende del tamaño que estemos haciendo, por eso hay que estar atento.

No os perdáis ni un solo bocado.

9/9/10

Rincones con sonrisa

Pocas cosas hay que alegren más un lugar que las plantas.

Las plantas, esos seres que en cualquier lugar, si están, pasan desapercibidos pero, si no están, nada es lo mismo: un rincón, una habitación, una fachada, una ventana, una mesa. Son capaces de cambiar el humor y levantar pasiones; son capaces de crear adicción y dar un vuelco a un día gris.

Tiene nombre de flor y me enseñó lo más importante que hay que saber sobre las plantas: que son seres vivos y se mueren; que verlas crecer es una satisfacción personal y que el cariño es la respuesta a su sufrimiento.

En mi iniciación al mundo de la jardinería todo pasó tal y como ella me lo había enseñado, pues en todo tuvo razón: algunas se me murieron; a otras no cesaban de salirles brotes y flores nuevas; y cuando algo iba mal, tal y como ocurre en la vida misma, casi todo se soluciona con voluntad y con cariño.

Estas son las hojas de la primera planta que me regaló hace ya casi dos años. Aún recuerdo que pensé en lo poco que me duraría y, sin embargo, hoy sigue igual de bonita que aquel día.

Es la única que sigue viva después de este invierno tan duro y verano tan caluroso por eso esta mañana, cuando me levanté y volví a ver el alfeizar de la ventana vacío, sentí la necesidad de regalarle una sonrisa: una blanca y otra roja.

Por cierto, ella se llama Violeta, como no podía ser de otra manera.