25/10/10

Biscotti. Propuesta octubre del Círculo Whole Kitchen

Hoy me he levantado en otro lugar. No es exactamente Italia pero huele a biscotti o "los dos veces cocidos", para entendernos mejor. Son crocantes dulces que acompañan al café o al vino dulce, sin embargo, yo he elegido el té.

Desde la ventana, esta mañana parece que no va a llover: tregua climática en Bruselas así que por aquí dejo una prueba de los biscottis con motivo de la propuesta del Círculo Whole Kitchen para el mes de octubre y me voy a dar un paseo para tener mucho que contar en próximos posts.

b i s c o t t i   d e   c h o c o l a t e   y   a v e l l a n a s

- 230 g de harina (he utilizado harina Schär Mix Dolci)
- 120 g de chocolate
- 210 g de azúcar moreno
- 150 g de avellanas
- 30 g de cacao puro en polvo
- 4 g de café instantáneo
- 5 g de bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita de sal
- 3 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla

1. Precalentar el horno a 180º.
2. Tostar las avellanas (si no lo estuvieran) en una bandeja de horno durante 15 minutos y retirar dejando enfriar antes de cortar en trozos grandes.
3. Bajar la temperatura a 150º.
4. Rallar el chocolate y añadir el azúcar.
5. En otro bol batir ligeramente los huevos y el extracto de vainilla.
6. En el procesador combinar la mezcla del azúcar y chocolate con la harina, el cacao en polvo, el café, el bicarbonato y la sal. Seguidamente ir añadiendo poco a poco la mezcla de los huevos hasta que se forme una masa firme y pegajosa.
7. Pasar la masa a una superficie enharinada y darle forma rectangular de rollo.
8. Poner en la bandeja del horno y cocerla durante 30 minutos.
9. Sacar el rollo del horno, dejar enfriar durante 10 minutos y cortarlo en rodajas de un par de centímetros. 10. Colocarlas en la bandeja de nuevo y hornear 15 minutos por un lado y 15 minutos por el otro.
11. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

"Bon ap´!", como dirían por aquí.

22/10/10

El próximo peldaño

En estos días he recordado muchas cosas de repente. Me he vestido de niña nuevamente para darme la vuelta y mirar hacia atrás. Hay una pendiente de escalones y todos los he ido subiendo sin prisa pero sin pausa con el paso de los años. Algunos sueños cumplidos, otros por cumplir y aquellos inesperados: los espontáneos.

Ahora estoy quieta ante el próximo peldaño.
Es el momento de mirar hacia arriba y aún me quedan muchos por subir
pero
va a escampar.

16/10/10

World Bread Day: El cajón del pan

Con motivo del Día Internacional del Pan, no quería dejar pasar la oportunidad de escribir un post sobre uno de los alimentos más básicos de la historia de la humanidad.

Mi cajón del pan ha ido cambiando con los años: no es el mismo lugar, ni el mismo pan. Hace tiempo que ya no hago migas con el trigo, la cebada, la avena o el centeno. Los he abandonado por el maíz y el arroz, el mijo o la quinoa y he preferido aliarme con el bando de los "sin gluten" así que la espiga del logo no es que vaya mucho con el tipo de pan que yo sugiero para este día.

Creo que lo que más agradezco de ser celíaca es la oportunidad de haber descubierto que una de las cosas más maravillosas de este mundo es aprender a comer con los cincos sentidos y a experimentar en la cocina. Amasar y hornear mi propio pan se ha convertido en una de mis mayores satisfacciones en la vida.
Mi aportación en un día como hoy es un pan sin gluten de semillas de amapola.

p a n   s i n   g l u t e n   d e   s e m i l l a s   d e   a m a p o l a

- 500 g de harina sin gluten
- 450 ml de agua tibia
- 20 g de levadura fresca
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de semillas de amapola
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar

1. Diluir la levadura en el agua tibia.
2. En un bol grande, echar la harina, el agua con la levadura y el aceite.
3. Comenzar a amasar e incorporar las semillas de amapola y por último el azúcar y la sal.
4. Seguir amasando durante cinco minutos hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado bien. Dejar fermentar durante una hora en un molde con la forma que deseemos o en la misma bandeja del horno.
5. Precalentar el horno a 200 ºC e introducir un pequeño recipiente con agua para conservar la humedad cuando el pan se esté horneando.
6. Untar la superficie con un poco de aceite ayudándonos con un pincel. Hornear durante 30-40 minutos.
7. Dejar enfriar y cortar.