22/8/10

Regalos dulces

Desde que era una niña he visto cómo mi abuela era una persona agradecida. Lo era de muchas maneras, todas ellas sinceras y, en la gran mayoría de ocasiones, "dulces". Ya fuera al médico, al señor del banco, a una amiga, a quien iba a visitar... siempre llevaba un dulce, pues era simplemente su forma de agradecer lo bien que se habían portado con ella.

Todos estos años, he crecido viendo a mi madre hacer lo mismo y me alegra que las buenas costumbres no se pierdan. Me parece un gesto de mucha ternura que consciente o inconscientemente también he heredado.

Cocinar para alguien es una satisfacción enorme para mí y esta semana me ha hecho mucha ilusión hacerlo para alguien que me ha animado mucho a seguir adelante con la parte "dulce" de mi blog. Por eso, he decidido dar vida a un "Dear Breakfast" especial, con diseño de paquete incluido.

Diseñar un empaquetado a medida para la persona a la que regalas creo que también es muy importante. Forma parte del regalo y una presentación bonita multiplica las ganas por averiguar lo que hay dentro.

Son unas pastas de almendra y naranja que se me han ocurrido tras mi viaje a Turquía. Allí utilizan los frutos secos para muchos de sus postres, influencia de la famosa y tradicional pastelería árabe.

La base para hacerlas es huevo, mantequilla, azúcar, almendra molida y piel de naranja. Es importante no olvidar ponerle mucho cariño. El resultado tiende a ser mucho mejor.

El resto: los colores, los detalles, los sabores y su aspecto general están pensados para la persona a la que regalo, que espero lo haya disfrutado.

14 comentarios:

Sonia Gluten Free dijo...

Que bonito te ha quedado !!!
Me encanta :-))))
sonia

Más allá de 365 sonrisas dijo...

Muchas gracias!! Todo forma parte del placer de regalar :)

clau dijo...

cuquina, qué arte tienes! a veces pienso que tarde o temprano estas ganas tuyas de escribir, viajar, y tu buen gusto unido a tu buen hacer en la cocina van a llegar a algo grande. precioso el paquete y una pincta deliciosa las pastas. tq mi niña. bsin

Más allá de 365 sonrisas dijo...

Gracias linda! Esas ilusiones siempre están ahí, sabes que son el timón de mi barco.

Anónimo dijo...

Ole mi niña!!!!!!!! la gran heredera de la grandeza de su abuela!!!!!!!! y multiplicada por tu buen gusto. Ojalá que algún día no muy lejano se cumplan todos los augurios de tu amiga Claudia y que puedas ser muy feliz haciendo lo que realmente te apasiona. Un besín.

Más allá de 365 sonrisas dijo...

Hay que heredar todo lo bueno :)

PANDORA dijo...

Hola,
Hace unos días te pasaste por mi blog y me dejaste un comentario precioso, pero eso no fué lo mejor.
Lo mejor es que gracias a eso he descubierto el tuyo y chica, me encanta.
Que bonita presentación para las galletas. La verdad es que no es lo mismo dar unas simples galletas por muy ricas que estén, que presentarlas así, tan preciosas que hasta da pena comerlas.
Ya tienes una seguidora más, espero que sigamos en contacto.
Un besito

luisa dijo...

Te ha quedado genial , me encanta. Un saludo.

marta dijo...

No sé ni que decir... es que no nos conocemos pero esas galletes y ese paquete son increíbles, tienen que estar de ricas esas galletas... sobretodo porque como bien dices están hechas con mucho cariño y ese siempre es el ingrediente más importante. Se ve desde lejos que le tienes muchísimo aprecio a la persona que las recibió :)
Si dieras clases de cocina en mi ciudad confieso que no me las perdería..
Voy a intentar hacer las galletas ¡pero creo que no me quedarán ni la mitad de deliciosas!
Un saludo de tu nueva lectora :)

Más allá de 365 sonrisas dijo...

Muchas gracias por vuestras palabras, me hacen muy feliz. Un saludo,

Marta

Duermevela dijo...

Y algún ingrediente más tendrá, ¡porque crean adicción!
Ya hablaremos, porque igual te hago algún encarguín...

Más allá de 365 sonrisas dijo...

Ay! como me alegro si os han gustado :)

Ivana dijo...

que maravilla!!! la verdad es que a veces el envoltoria hace mucho!
la cinta rojita es de lo más!
besitos

B.en lo alto de la colina dijo...

que buena pinta y que bonito, dan ganas de comérselas todas y al mismo tiempo mucha pena!