31/12/09

Cuento de Navidad en Muniellos

Giramos nuestra bola del mundo y el dedo se detuvo en Muniellos: una de las cinco Reservas de la Biosfera de Asturias; uno de los tesoros más preciados de Fuentes del Narcea; y uno de los secretos mejor guardados de la "pareja perfecta" (el río y el bosque).

En vez de imaginarlo, había que vivirlo aunque fuese invierno. Es más, era lo ideal, la estación perfecta para asistir al espectáculo del letargo; de la diversión de los duendes sorteando los troncos de los árboles desnudos; y de la belleza de las xanas peinándose en las cascadas.

A través de las baldosas de madera intuir el sendero era tarea fácil. Y cuando éstas se acabaron, apoyado en un puente, nos esperaba un duende provisto del hilo de Ariadna para que no nos perdiésemos en el laberinto del bosque. No hablaba, solo reía y nos miraba en un intento de burlarnos con su flecha emulando a Eros. 

Planeamos sucumbir a su juego y, con una risa contagiosa, desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Atamos el extremo del hilo al puente que daba acceso al bosque y nos dispusimos a caminar mientras el ovillo comenzaba a deshacerse.

Fruto del deshielo y también de las travesuras del duende, el agua se había propuesto inundarlo todo. El sendero de hojas se interrumpía con zonas de barro y riachuelos que dificultaban el ascenso pero había puentes hermosos que invitaban a observar saltos de agua tapizados de elegante musgo verde.

Una terrible tormenta nos acució a mitad de camino y nos obligó a refugiarnos dentro del tronco de un árbol centenario. Cuando la tormenta amainó y sin soltar el hilo, proseguimos nuestro recorrido y alcanzamos la ladera de la montaña perfilando su senda por el extremo izquierdo. La altitud ya era evidente y las vistas, bajo un cielo despejado, nada despreciables.

El ovillo cada vez se volvía más pequeño, restaban apenas unos metros de hilo para llegar. El último obstáculo del duende fue un riachuelo de piedras resbaladizas que resolvimos con audacia y cuando asomamos en la cumbre, el final dibujó una laguna de cristal blanco enmarcada en millones de ramas escarchadas. Sentada en una roca, el canto de una xana nos indujo al sueño.

Cuenta la historia que los dos jóvenes despertaron de su letargo en un espeso bosque y desconcertados, observaron estupefactos, como los duendes les habían dispuesto un sino recíproco.

25/12/09

Vidas cruzadas, vidas encontradas, vidas destapadas

Los ritmos de dos vidas separadas pero paralelas;
de dos caminos que se habían de yuxtaponer pero avanzaban sin saberlo;
de dos miradas que se querían encontrar pero no se conocían;
de dos corazones que latían al mismo compás al margen del destino...

Vidas cruzadas.

El mismo lugar:
un cielo de estrellas compartido;
la misma gente:
un pueblo al que siempre volver...

Vidas encontradas.

Y de tanto cruzarse,
llegó el día en que
sucumbir al destino fue mutuo y
conocerse fue real.

Vidas destapadas.

Devolviéndote el poema:
Oigo constelaciones. Existes.
Creo en ti. Eres.
Me basta.

16/12/09

Abre mi regalo

Aquí tienes un cofre. No es un cofre cualquiera. Tienes que prestar atención y no perder detalle. Es importante que te prepares para experimentar las sensaciones de un regalo imprevisto, un regalo sin un por qué pero con muchas razones.
Si te fijas en la inscripción, verás tu nombre escrito con tinta indeleble. Quiere decir que es para tí.
Cuando lo abras se despertarán los nuevos sueños almacenados en este último año; se despedirán de tí los malos momentos; a tu memoria se coserán las imágenes felices y a tu corazón la dicha de los sentimientos sinceros.
Cuidado cuando se destapen las ilusiones, has de atraparlas sin miedo, con rapidez y precisión, de ello depende que en el nuevo año se cumplan.
En cuanto a las decisiones complicadas, simplemente déjalas fluir. No conviene forzarlas, aflorarán con tu instinto.
El pasado hará acto de presencia pero tienes que saber cómo manejarlo. Que no te influya demasiado, ya sabes: "todo pasa y todo queda". En cuanto al futuro, recuerda que es una quimera y es efímero así que huye de las expectativas y concéntrate en el presente, que es el seductor por excelencia y el que realmente te va a hacer disfrutar.
En el fondo del cofre deberás desatar el lacito que rodea el sobre verde esperanza. Es muy importante. En él están guardados para tí todos mis mejores deseos. No me he olvidado de ninguno así que espero que puedas rescatarlos todos, eso querrá decir que mi regalo habrá merecido la pena.
Ah! y antes de cerrar el cofre de nuevo, cerciórate de que has hilado todos los pespuntes de tu nuevo año y de que no hay ninún hilo suelto.
Al cerrar fíjate en la inscripción porque debajo de tu nombre se dibujará una sonrisa.

9/12/09

Diarios de alcoba

Eran las 7 y 22 minutos y me apeteció comenzar a escribir la historia de una ilusión.

Quise que fuera otoño, la seronda de Asturias para ser más precisa; que hubiese árboles desnudos, hojarasca en el suelo y un tapiz de ocres, rojizos y marrones en el ocaso de las montañas; que hubiese neblina y orballo.

El capudre y el xardón anunciaban la Navidad al tiempo que despedían al mes de las castañas y allí estaba ella, con sus 365 sonrisas absorta ante la Puerta del Paraíso, la Puerta a Asturias. No eran mucho más de las cinco de la tarde y cada día, a esa hora, sentía el mismo cosquilleo. La acompañaba una ilusión de mirada penetrante, alma enternecedora y personalidad de Don Juan.

En plena estampa otoñal, se detuvo a mitad del camino para escuchar el silencio y la naturaleza le regaló un paréntesis de música descollante. Las ramas y las hojas de los árboles ya eran siluetas negras bajo un cielo sin apenas luz y allí seguía ella. Miró el reloj y las agujas se pararon a menos diez. En ese tiempo detenido deseó con fuerza bailar con la ilusión y convertirla en canción; sentir su respiración y derretir el frío; esperar un susurro y recibir un trocito de corazón en su aliento.

Aquello ocurrió sin más, en un lugar sin coordenadas, perdido en el sueño de una tarde de otoño. Ocurrió en un tiempo sin horas, minutos, ni segundos. Ocurrió en un momento único e irrepetible en el que solo ella y su ilusión personificada fueron los protagonistas de la historia.

El final no está escrito. Ella retomó el camino y miró el reloj con un único deseo: que siguieran siendo menos diez.

Las ilusiones no tienen por qué quedarse solo en instantes fugaces.

2/12/09

El sigilo de una caminante por Madrid

El frío captura el silencio de Madrid. Solo mis ojos y mis pies. Y después las sensaciones.
Camino asociando ideas. Me atraen las hojas pisadas en las baldosas, ésas que se arrepintieron de caer del árbol y ahora se abrazan a cualquier zapato.
La calle se llena de zapatos a elegir pero todos transitan con premura marcando el ritmo acelerado de una mañana frenética. Los pies responden a la razón al igual que las prisas al estrés.
Todos somos extraños, quizás por eso domine la inexpresión. No me cruzo ni siquiera una sonrisa ¿nadie es feliz?
Los abrigos envuelven tanto los problemas que no dejan aflorar los sentimientos y yo me pregunto si hoy tu necesitas llorar; o tu deseas brincar de alegría; o en cambio tu quieres vaciarte de ira...
Hoy es un día más para todos aunque no sea un día cualquiera porque cada día tiene un qué, un dónde, un cuándo, un quién, un cómo y un por qué.

20/11/09

Mismo sentimiento, misma pasión

Ayer me emocionaba a la vez que me identificaba leyendo sobre Isabel Allende:

Isabel Allende: El 8 de enero de 1981 recibió la noticia de que su abuelo, al que adoraba, se moría. Ese día, la carta que comenzó a escribirle resultó ser el inicio de su primera novela. Desde entonces, cada 8 de enero empieza una novela y cada día, al ponerse a escribir, enciende una vela.

Yo: El 15 de enero de 2007 recibí la noticia de que mi abuela, a la que adoraba, se moría. La carta que comencé a escribirle resultó ser el inicio de una historia. Desde entonces, cada 15 de enero empiezo una historia nueva y cada día, al ponerme a escribir, pienso en ella.

La diferencia está en que no sé si algún día mis historias llegarán a ser novela pero me conformo con la felicidad de que ella disfrutase leyéndome.

18/11/09

Crónicas de Pushân: Tenerife Norte

Asomó el sol tras la Tejita. Apenas había amanecido y la temperatura ya rondaba los 20 grados en pleno mes de noviembre. Dos años sin pisar la isla hacían de este regreso una ocasión aún más especial y emocionante. La estancia sería corta pero la intensidad, infinita.

Me olvidé de noviembre y me planté en agosto. Un sol formidable irradiaba la ruta hacia el norte y conforme nos íbamos acercando, algo de extraño: ni una nube. Una invitación tan evidente y repentina a los shorts, los tirantes y las "cholas" no se podía rechazar.

El mar no se quiso quedar atrás y también me obsequió con un baño en la playa volcánica de El Bollullo. Un escenario tan marinero como éste nos abrió el apetito y la tentación nos redireccionó a un guachinche en el corazón de San Juan de la Rambla. Allí, aprovechando la oportunidad de elegir pescado fresco, nos animamos con unas viejas, unos chicharros y unas lapas. Buena y larga comida acompañada de una charla sosegada de amigos que hacía tiempo que no se veían.

Descansamos del cansancio y anochecimos en el tranvía a Santa Cruz, esa capital repudiada por muchos y adorada por otros. La descubrí de noche. Ese "nada de especial" me gustó, a veces el encanto está en el ambiente que se respira.

Por otro lado, su eterna rival: La Laguna y otra perspectiva: el día. Cielo azul y destellos multicolores en todo el recorrido por su barrio más histórico. Casitas bajas, preciosos balcones canarios, patios de vegetación frondosa a la par que maravillosa, palmeras y araucarias: sellos de un pasado colonial.

Arafo fue nuestra siguiente parada y mi sorpresa del viaje. Allí me esperaba una finca en plena colina rodeada de una cuidada y muy trabajada huerta en la que, tras una bocanada de aire, cerré los ojos y me concentré en ese buen momento de unión con la naturaleza y los buenos productos de la tierra. No me queda más que decir que admiro a sus dueños por amar tanto el buen hacer de las faenas del campo y por haberme agasajado con tantos y tan exquisitos manjares haciendo gala del codiciado "hecho en casa".

Y el mejor colofón: el último baño del año en los charcos de la Punta del Hidalgo con las montañas de Anaga de fondo. A partir de ese momento, el atardecer oscureció Tenerife y se apagó mi viaje.

Final feliz en tierras guanches, tres abrazos y un "Ahul sanet" que se repetirá pronto.

8/11/09

Conversaciones trascendentales en el Lolina

Nos rodean sillones, butacas de abuela; papel de pared al más puro estilo “Cuéntame cómo pasó”; y lámparas de terciopelo y flecos… pero no estábamos allí para hablar de pasado por mucho rollo vintage que se respirase. Ambas nos sentamos junto a un té de hierbabuena con la idea de imaginar un idílico futuro inmediato, de poner punto y final a pensar que no llegará y abrir comillas al: “¿Y por qué no?”.

Nadie decide si merecemos o no ser felices pero, para bien o para mal, me gusta creer que hay un destino y que la vida me va dando pistas con las que juego a intuir, hilar y descifrar para que la historia sea más bonita.

Me gustan las historias bonitas.

4/11/09

Crónicas de Pushân: Picos de Europa

Amanecía en las cumbres de Picos de Europa al fondo. Dudábamos acerca de la permisividad del tiempo pero dejamos a la Santina deliberar el futuro de la mañana.

Potentes Landrovers como los de antes, me hicieron recordar los paseos en el Willy verde del abuelo. Opté por viajar en los asientos que miraban al frente para no marearme mientras dejaba los traseros para los expertos. Todo un honor comenzar la ascensión con dos auténticos conocedores de la zona, probablemente dos de los mejores entre unos pocos.

Al tiempo que alcanzábamos la carretera que subía a Lagos de Covadonga, el telón de nubes se iba retirando tímidamente invitando al sol a ofrecernos las mejores vistas pocas veces logradas.

Al igual que en otras ocasiones, miraba a mi alrededor y me sentía orgullosa de pertenecer a esta tierra, a este pequeño rincón del mundo que me erizaba la piel de emoción.

En el lugar perfecto, disfruté de lo que se extendía ante mis ojos, de lo maravilloso de observar, y de repente no había nadie conmigo. Se respiraba el silencio y una brisa muda acariciaba el pelo y mimaba la piel. Tan solo un segundo, pero clavada en el verdor y casi tocando el cielo, ese fue mi momento.

La felicidad siempre está en esas pequeñas cosas.

19/10/09

Bueno y qué?

Dilema: Vivo agobiada por la prisa, siempre con el miedo de llegar tarde a todo; por complacer a los demás; por ser responsable de todos los que me rodean; por caer bien a todo el mundo; por no fallar en mi trabajo; por ser la mejor anfitriona; por NO SABER DECIR QUE NO.
Respuesta: Tu no eres responsable de los que te rodean. No tienes por qué caer bien a todo el mundo y quien crea que eres una estúpida, ¿bueno y qué?

La vida se convierte en una sucesión de puentes donde nunca te paras a felicitarte por el que acabas de cruzar porque siempre tienes en mente el siguiente.

13/10/09

Soy celíaco. No como harinas.

¿Quién dijo que ser celíaco fuese aburrido? Si todavía hay alguien que piense así quiere decir que aún no ha probado las convivencias juveniles en las que las palabras apatía, hambre o tristeza no existen. Solo hay que dejarse llevar y de repente: la monotonía desaparece, los problemas se olvidan y solo hay cabida para colmarse de una buena dosis de energía, dinamismo y buen humor.

La prueba más reciente ha sido la IV Convivencia de Jóvenes Celíacos organizada por FACE Joven del nueve al doce de octubre. En esta ocasión, ACECAN (Asociación de Celíacos de Cantabria) fue la anfitriona y consiguió reunir a cerca de 70 jóvenes llegados desde diferentes partes de España. El objetivo, al igual que en anteriores convocatorias, sigue siendo el de crear un punto de encuentro para toda aquella persona que, entre 18 y 35 años, desee conocer gente en su misma situación, intercambiar experiencias y, como no, pasar unos días fuera de casa sin preocuparse por la dieta sin gluten.

Los vítores del himno oficial “Soy Celíaco” y la bandera de FACE Joven conquistaron Cantabria a su paso por Solórzano, Santillana, Santoña, el Soplao, Laredo, San Vicente de la Barquera y Santander y la abandonaron por la puerta grande anunciando que pronto volverán. El lugar es lo de menos, lo verdaderamente importante es el reencuentro.

5/10/09

La despensa gourmet del corazón de Madrid

Hablar del Mercado San Miguel no es nada nuevo, y menos para los paladares más selectos de la capital. Este entramado de hierros, próximo a cumplir sus cien años de existencia, no permite zafarse a ningún amante del buen yantar o aficionado a la cocina. Por sus puestos se pasean diariamente centenares de asiduos, curiosos y turistas que si no caen en la tentación de comprar productos de primera calidad y además, diferentes y exclusivos en muchos casos, sí lo harán a la hora probar alguna de sus exquisiteces que saltan a la vista y al gusto con tan solo mirarlas.

22/9/09

Crónicas de Pushân: Cagliari

Ya lo narró el gran novelista D.H. Lawrence que se quedó prendado del cielo impoluto y la luminosidad deslumbrante de Cagliari. Así pues, a mí no me queda más remedio que corroborar su afirmación y dejarme llevar por una primera impresión para comparar su luz con la de Lisboa.

Tampoco hace falta ser muy ducho en arqueología para darse cuenta de que la ciudad es un testimonio vivo del paso de muchos pueblos que dominaron la isla durante siglos pasados: fenicios, romanos, bizantinos, sarracenos, pisanos, genoveses y aragoneses...

Siguiendo el patrón de las poblaciones meridionales de Italia, aunque separada de la bota, Cagliari nos muestra su lado más decadente, pero no por ello más desdeñable. Fachadas descuidadas con un encanto más que especial, colores tierra y ocres, otros más llamativos; cúpulas dominando las alturas e iglesias de estilos eclécticos dentro de la muralla; arcos bizantinos, calles estrechas, altares por doquier y simpáticas contraventanas. Buen fondo físico y gemelos activados es lo necesario para darse un largo paseo por el barrio del Castello.

El sabor a mar se degusta en la zona de Il Poetto y Calamosca. Un turquesa intenso se mezcla con un cielo que augura tormenta pero se ve vencido por los rayos de un sol radiante. Al fondo y entre una neblina casi densa, se perfila la silueta difuminada de las colinas sardas. La costa descansa de su embotellamiento veraniego y nos permite disfrutar del silencio, de la brisa y de la calma.

Mientras, el jolgorio se concentra en las inmediaciones de la piazza Yenne y del Bastione St. Remy. Terrazas y ambiente chill-out para disfrutar de las suaves temperaturas nocturnas y el horizonte de Casteddu desde las alturas.

Agradar al paladar es muy fácil: excelentes pizzas (afortunadamente algunas "senza glutine") y helados sin parangón. Con ese buen sabor y el del apacible desayuno desde la ventana de L´Arco, me quedo con la mejor estampa y recuerdo de una escapada y la mejor de las compañías.

10/9/09

Como si Reverte hubiera hurgado en mis adentros


"Viajar, leer, escribir" (Javier Reverte, revista Viajar)

Viajar, leer, escribir son palabras que amo y cuyo sentido, en buena medida, me parece en muchas ocasiones el mismo [...]
Viajar es la forma primera de aproximarse a lo ignorado y ya se sabe que el problema de viajar es como el de las drogas: requiere cada vez una dosis mayor. Viajar supone salir del espacio natural de tu propia vida, de la monotonía del existir, incluso del aburrimiento que propone lo cotidiano. Supone también un ejercicio de libertad extraordinario, ya que los días no se gobiernan por la obligación sino por el gusto e incluso por el capricho [...] Viajar por otra parte, y eso es algo en apariencia contradictorio, acorta el tiempo, porque todo lo que encuentras a tu paso despierta tu interés, tu pasión o tu rechazo, logra que en suma te sientas arrebatado por los sentimientos. Y los sentimientos alargan el ritmo del reloj del corazón.

[...] ¿Y qué es leer? ¿Es evasión como dicen algunos? Ni mucho menos. Leer es una suerte de victoria que se parece enormemente al viaje. Cuando leemos nuestro yo desaparece y se integra en la historia que alguien ha imaginado para nosotros. No es evasión sino evocación de algo que nos pertenecía y sobre lo que no sabíamos nada. Y es un acto de creación mucho más intenso de lo que podría pensarse [...] El gran cómplice, al fin, del escritor no es otro que el lector, porque el libro se realiza entre los dos, se hace digno si quien lo lee entiende a quien lo escribe y si quien escribe respeta e imagina a quien lee [...] ¿Cuánto dura la lectura del libro que nos arrebata? Veinte horas tal vez según los relojes; quizás toda una vida en nuestra alma. No existe el tiempo.

Escribir, en fin, no es mucho más que todo eso. Es una aventura de los sentidos, la busca de lo ignorado, un afán por percibir lo que se esconde en ese lado oscuro de la existencia, un intento de explicar el caos, un empeño por convertir la realidad en lo que esconde la vida...

9/9/09

Artesanas en peligro de extinción

Como en tantos otros lugares y en tantas otras circunstancias, aún quedan oficios tradicionales y muy excepcionales que no sabemos ni que existen y que corren el peligro de desaparecer. Y es que a veces pensamos que las cosas se hacen solas sin darnos cuenta de que hay unas manos, silenciosas pero mágicas, detrás.

En esta ocasión he conocido a una de las últimas mujeres que aún hoy siguen dedicándose a fabricar y reparar redes en Asturias. El de redera ha sido siempre un oficio típicamente asociado a la mujer marinera. La tarea de las rederas es a pie de muelle y su jornada laboral consiste en coser, fabricar y cuidar las redes para que estén en perfectas condiciones. Tedioso y largo trabajo para el poco beneficio y el reconocimiento que obtienen. Antiguamente las redes eran de algodón y necesitaban de mucho espacio para extenderse. Las niñas de familias marineras eran introducidas en la faena y aprendían el oficio comenzando por hacer nudos donde había agujeros para después, con el tiempo y la experiencia, terminar haciendo mallas solas.

Esta técnica fue la misma que les sirvió a las mujeres del municipio asturiano de Luanco para idear unos encajes llamados también "mallas", por su similitud con las redes de pesca. Esta costumbre artesana llegó a las costas del concejo de Gozón gracias al auge de la actividad pesquera. Durante el siglo XIX fue una importante fuente de ingresos que complementaban la deficiente economía de la zona.

Hoy avanzamos y, en la mayoría de las ocasiones, significa ganar pero también perder.

4/9/09

Desfiguración masculina

Hombres con arraigados ideales sin origen ni fundamento,
que disfrutan con la decepción de las mujeres,
con el apiadamiento de las mismas antes de matarlas.

Este tipo de hombres no pueden ser personas,
más bien monstruos sin enjaular.

17/8/09

Ciudades

"Las ciudades mezclan los tiempos, extienden la realidad y lo que ha desaparecido vive junto a lo que permanece, a lo que nace, a lo que se impone de manera rotunda con su presencia. Para las gentes que han crecido en ellas, la piel de las ciudades es pegajosa, como una liga de cazar pájaros, y la memoria se adhiere a las piedras y a los cristales, se funde en las paredes y en las perspectivas, hasta formar una materia compacta de verdades invisibles y mentiras que pueden ser captadas por una cámara fotográfica. Son verdades y mentiras a medias, como las personas, que viven a medias entre lo que ha pasado y lo que va a suceder"

("Mañana no será lo que Dios quiera", Luis García Montero)

11/8/09

Nuevos horizontes

Hoy ya no somos ni aquel ni aquella,
hoy ya no es ayer
y no es justo agarrarse a la nostalgia y jugar
cuando el clavo ardiendo es la inseguridad.

5/8/09

Crónicas de Pushân: Soria

Me ha hecho falta conocer Soria para recordar aquellos poemas de Machado que aprendía en el colegio y me ha hecho falta volver a leerlos para comprobar que Soria es tal y como Machado la describe.

Es verano y la temperatura no paraliza los músculos ni quebranta los huesos sino que seca el día y airea la noche. Son los confines de Castilla, la aridez desea transformarse en verde y el Duero se lo concede. No hay más que ver sus riberas, cruzar sus puentes y sortear sus piedras para comprobar que es un río bello por naturaleza y por eso a él se arriman maravillosas muestras del románico castellano que, con espadaña o sin ella; sobre una roca o desde una gruta; entre pinos o rodeadas piedra y pizarra, son joyas medievales sin parangón. El secreto de la naturaleza soriana se desvela a las faldas del Urbión, subiendo a la Laguna Negra, o en los bosques que discurren a través del cañón del río Lobos; y el secreto de su gastronomía masticando unos boletus con berenjenas.

En Soria, como en cualquier otro lugar, el pasado es presente y el futuro lo hay que descubrir:

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar” A. Machado

15/7/09

De la noche al día

Sospecho que la luna se equivoca
y el sol acierta;
la noche es idealista
y la mañana realista;
la oscuridad confunde
y la luz descubre.

6/7/09

Toujours Provence

Caer rendida a los pies de un lugar es fácil cuando se trata de Provenza. ¿Por qué? Porque tanto cuando la amo desde la distancia como cuando la amo desde sus adentros siento esas magníficas mariposas en el estómago.

Lo especial de las cosas reside en el interior de cada uno. Para mí lo es el poder mezclarme con los trazos de una acuarela impresionista de Provenza: abrir una de las contraventanas coloristas de sus casas y desde allí asomarme a una llanura inmensa plagada de cipreses y olivos donde el aire huele a lavanda y sabe a melón de Cavaillon; sentarme a escuchar a las cigarras cantar y recibir el "bonjour" que despierta las mañanas; desayunar plácidamente en el patio y pasear sosegadamente por algunos de los mercados más fantásticos que puedo imaginar. La felicidad puede ser algo tan sencillo como eso.


La vida está llena de esas pequeñas cosas, solo hay que saber disfrutarlas cuando uno mismo siente que llega el momento. El mío no está muy lejos.

16/6/09

"Asturias que guapina yes": Comarca de la Sidra

...Donde el añil del mar juega a confundirse con el cielo y el turquesa persigue, con parsimonia, el verdor tierra adentro. Icnitas, huellas de un pasado jurásico en la Playa de la Griega; sidra, bebida emblemática de acidez placentera; románico y prerrománico, colecciones de arte en estado puro; sierra del Sueve, donde respirar, escuchar y contemplar es vivir. Así es la Comarca de la Sidra, amalgama de pasado, tradición, cultura y paisaje.

4/6/09

Malabares

En épocas como esta...

Malabares (de Julio Rodríguez):

"Es alentar, mimar, dejar que pase
por debajo del cuerpo el agua turbia.

Es aspirar, estar a la altura, dejarse
la piel en el alambre desbaratando el vértigo
estallando una a una las burbujas del aire.

Es hacer malabares con las manos atadas
y los ojos cegados
de tanta luz."

31/5/09

Lo simple y lo maravilloso de vivir

"Las buenas historias casi nunca se inventan: estaban delante de los ojos y solo hacía falta mirar con la atención necesaria para encontrarlas, hallarse predispuesto, curioso por descubrirlas"

18/5/09

Diarios de alcoba

Lejos de Laciana, ojos que no ven corazón que no siente; cerca, los anhelos, los recuerdos y el dolor. Como siempre que vuelvo, me acerco a susurrarte y una vez más el susurro se convierte en lamento. No, así no es la vida. No tengo por qué acostumbrarme a no verte más.

Después de dos años, ha llegado la hora de entrar de nuevo a casa. Las escaleras se hacen demasiado cuesta arriba y nunca mejor dicho. Me resisto a creer que el último peldaño me conduce a una casa vacía. El mismo olor de siempre y todo en su sitio.

En la oscuridad, la cocina. No soporto este silencio ni esta soledad. Prefiero subir la persiana, asomarme a la ventana y ver la misma calle, comprobar que todo sigue como siempre, darme la vuelta y verme llegar otra mañana de domingo a visitaros. Me alegra encontrarte en el mismo lugar, junto a la encimera preparando caldo de arroz, filetes con patatas y buñuelos, esperándome con el currusco de pan en la mesa. Bajo la persiana y ya no lo veo.

En la oscuridad, la habitación. Subo la persiana, ha caído la noche. Me doy la vuelta y me veo contigo en la cama llorando de risa hasta las tres de la madrugada después de haber escuchado por décima vez las mismas historias de cuando eras pequeña y después de haber cantado una y mil veces las canciones de siempre, esas que una día escribimos para no olvidar nunca. Bajo la persiana y ya no lo veo.

Antes no tenía que subir la persiana porque siempre estaba subida. Hoy está bajada y prefiero no venir, irme a otro lugar lejos y allí, en la distancia, seguir pensando que la luz traspasa los cristales de la ventana y que el próximo domingo volveré a verte y estarás.

11/5/09

Crónicas de Pushân: Argentina y Uruguay

“Hemos cruzado el océano”. Es justamente en ese momento en el que sí o sí nos dimos cuenta de la realidad de nuestro viaje, ese que llevábamos planeando desde hacía algunos años pero que se quedaba más en un álgido deseo, por las circunstancias en que queríamos que se diese, que en un sueño fácil de cumplir. Sin embargo, y como en todo, han tenido que intervenir la decisión, la ilusión y, sobre todo, el espíritu y la voluntad para hacerlo posible. También la coincidencia.

Nos fuimos solas pero acompañadas. Siempre se ha tratado de un viaje de dos + todos los que deberían de estar y, afortunadamente, estuvieron. Allí nos esperaron, allí nos reencontramos y allí ha sucedido todo lo irrepetible de este viaje: amalgama de sentimientos , de risas sinsentido y de un lenguaje de complicidad que estrechó aún más los lazos entre nosotros.

Deseosas de descubrir, pues, las tierras gauchas de nuestros amigos, y con todas las personas, que también nos gustaría que hubiesen estado y no estuvieron, recorrimos Buenos Aires y gran parte de Uruguay en un viaje de tres semanas realmente intensas pero obviamente cortas.

Aterrizamos en la capital porteña justo un día antes de la entrada del otoño, aunque la sensación térmica era más bien la de un Madrid en pleno julio. Entre el calor húmedo, el ataque de los mosquitos y las caminatas interminables, nuestros pies se deformaron, nuestro pelo requirió un completo tratamiento anti-frizzing y nuestros músculos, cantidades ingentes de azúcar que no tuvimos problema en paliar con un dulce dulcísimo, el dulce de leche.

Desde el primer día nos enseñaron que el argentino nace, vive y muere en crisis y que, en el caso de las mujeres, hay tres cosas que una argentina no deja de hacer nunca aunque no tenga dinero: ir a la peluquería, salir a tomar café con sus amigas y comer carne.

Con estas premisas, nuestra idea fue empaparnos al máximo de la rutina porteña y sentirla como una urbe con personalidad cosmopolita y pasmosamente dinámica en vez de asumirla como una ciudad que aún vive en la desesperación de la crisis. Así, conocimos una Buenos Aires próxima al estereotipo de capital europea, por eso nuestra percepción fue un “más de lo mismo”.

Nos dejamos caer por “Caminito” y San Telmo, escenarios fugaces de espectáculos artificiales que exaltan la cultura tanguera donde todo o casi todo está medido; Puerto Madero: zona en pleno apogeo, camino de convertirse en la sofisticación personificada con sus calles adoquinadas, sus almacenes portuarios restaurados y reconvertidos en lujosos lofts, oficinas y restaurantes y un gran número de rascacielos en fase de construcción; el Microcentro: el paraíso del caos donde la educación vial parece no existir; y por último, Palermo que ha sido la sorpresa estelar, el lugar más y menos convencional, la zona de moda que atesora restaurantes, cafés y tiendas de estilo único que, unidos al ambiente que acogen lugares particulares como la Plaza Serrano o Las Cañitas, hacen de este barrio uno de los más afamados de la capital. Y es precisamente aquí donde decidimos decir adiós a Buenos Aires para que nos dijesen: Bienvenidas a Uruguay.

Uruguay fue diferente, nos lo dio todo sin pedirnos nada a cambio. Vivimos los días, las noches, las horas, los minutos y los segundos, que se pasaron casi sin darnos cuenta. Todo resultó ser una perfección espontánea e improvisada de atardeceres idílicos, conversaciones alrededor de un mate, música a la orilla del mar y derroche de medio y medio por doquier. Por si fuera poco, cada sitio me hizo un regalo especial: Colonia de Sacramento, su alfajor de maicena; Montevideo, la puesta de sol en Virgilio; Punta del Este, las noches cumberas y el clericó; Punta del Diablo, su soñado equilibrio espiritual; La Paloma, la playa de la Pedrera y las cabañas Andresito.


No me equivocaba cuando pensé que en Uruguay me esperaba lo mejor del viaje: los amigos. Lo lindo es imborrable e irrepetible porque nunca desaparece de la mente y del corazón de quien lo vive. Enamorarse de un momento y un lugar es fácil. Lo difícil es dejarlo atrás, por eso vivimos de recuerdos.

4/5/09

Celiacos famosos

Creo que nunca hasta ahora me había sentido protagonista de todas las historias de un libro a la vez, como tampoco nunca hasta ahora me había sentido autora de una historia contada en un libro. Se titula: “Celiacos famosos”. Mi testimonio junto al de 15 personas más. Vidas paralelas, personas muy diferentes y una historia común.

En términos numéricos se refieren a nosotros como: uno de cada cien; en términos gastronómicos somos: los “sin gluten”; en términos patológicos nos llaman: celíacos; y para aquellos que aún no se han enterado, lo simplificaremos en: personas con intolerancia al gluten. Pero eso no es una etiqueta ni nos diferencia, no nos hace peores ni mejores; conformistas o inconformistas; privilegiados o discriminados sino que nos une como gente que hemos sufrido los síntomas de lo desconocido y, gracias a un afortunado diagnóstico y a un mágico tratamiento, hemos renacido como los verdaderos seres tras los cuáles estábamos escondidos.

Solo las personas que lo hemos experimentado o las que, por alguna u otra razón, les ha tocado vivirlo de cerca, sabemos a lo que me refiero. En nuestro caso, el pasado es traumático, el presente felicidad y el paso de lo uno a lo otro es precisamente lo conmovedor de nuestra historia. Las miradas tristes, carácter huraño y corazón infeliz sin aparente justificación pero ajenos a nuestra voluntad, se rebelan para desahogar la apatía y el dolor, para gritar al mundo que se han despertado de su letargo y ya no sufren en silencio, sino que se han curado, el futuro les sonríe y la vida se vuelve sencillamente maravillosa. Para todos aquellos que no la conocéis: esa es la auténtica magia de la dieta sin gluten.

Alguien me dijo una vez que había algo dentro de mí que no me dejaba ser yo, ni ser feliz y que sólo si rompía con ello conseguiría comerme el mundo con la fuerza suficiente para salvar obstáculos y conquistar metas. En aquel momento hice oídos sordos a su observación y hoy, consciente de toda mi historia como celíaca, pienso que fue la única persona que logró asomarse a mi interior y predecir con exactitud lo que me estaba comiendo por dentro.

De la primera página a la última, son historias que conmueven y que, si te interesa o te afecta directa o indirectamente, merece la pena que te acerques a conocernos. Aunque se ha avanzado mucho, todavía somos los eternos desconocidos y queda mucho por hacer para mejorar nuestra calidad de vida. Ofrécenos algo sabroso, cerciórate de que no tiene gluten y te aseguro que la sonrisa que se nos dibujará en la cara será de las más auténticas que hayas visto nunca.

A todos los autores que me han acompañado en esta aventura literaria; a todo el colectivo celíaco a los que representamos con nuestros testimonios; a la editorial “Lo que no existe” y a FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España): GRACIAS POR DAR UN PASITO MÁS PARA CONSTRUIR UN FUTURO MEJOR PARA NOSOTROS.

23/4/09

Día del libro

Las letras conquistan, se enamoran y forman palabras que a su vez se casan en frases para cautivarnos.

Como escribe Use Lahoz en Amores literarios, “el amor y la literatura siempre han estado ligados”. Y yo también me he enamorado de escribir. Ha sido un amor a primera vista, íntimo y personal (casi secreto). El papel y la tinta han sido mis cómplices, mis confidentes, mi compañía en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y de ahí ya... hasta que la muerte nos separe.

20/4/09

Diarios de Alcoba

Es horrible no poder conciliar el sueño cuando un pensamiento me abruma, cuando me siento tan rabiosa o triste que tengo que encender la luz y escribir. Esta siempre ha sido mi manera más efectiva de desahogar. Una vez que ya he llorado lágrimas de tinta en el papel, me relajo y duermo.

15/4/09

Presentimientos

No sé si los presentimientos tienen base científica, psicológica o simplemente pertenecen a ese oscuro grupo de ciencias ocultas donde también hay lugar para la premonición y la adivinación. Supongo que será difícil averiguar por qué se presentan en tal o cuál momento y en tal o cuál circunstancia, por eso quizás son una forma de videncia que nos puede ocurrir en cualquier momento del día y que anticipa lo que no ven nuestros ojos pero sienten nuestros sentidos.
" El presentimiento
es la onda sonora del alma
en el misterio.
Nariz del corazón,
que explora en la tiniebla
del tiempo" [...]

(Federico García Lorca)

11/4/09

No llores porque terminó, sonríe porque sucedió

Nunca pensé que se pudiese sentir nostalgia anticipada. Me refiero a sentirla en el mismo momento de vivir una experiencia y no después de haberla vivido.

29/3/09

Tango

Danza que baila y canta el Río de la Plata a un lado (Argentina) y al otro (Uruguay). Una vez que la escuchas, que la ves, que la sientes, que la bailas... permanece en el recuerdo tal y como se manifiesta: deslizándose sutil, arrebatadora y elegante.

27/3/09

Con acento argentino

Multiteatro (Avda./ Corrientes, 1283 - Buenos Aires) presenta:
"La forma de las cosas", una excelente obra de Neil Labute e interpretada por un fantástico elenco de actores: Fernán Mirás, Griselda Siciliani, Magela Zanotta y Sergio Surraco. Con incertidumbre inicial y admiración final nos deleitamos en uno de los teatros de la Avenida Corrientes, una especie de Gran Vía madrileña trasladada a la capital bonaerense.

17/3/09

Mariposas en el estómago

Me enamoro de los lugares antes de conocerlos.
Sed de viajar, ansia de llegar, nervios por descubrir, ilusión por disfrutar, plenitud al regresar.

12/3/09

Barrido mental

Nos empeñamos en pensar que un día gris puede empañar el resto de la semana y empaparnos de tristeza, sumirnos en una apatía injustificada cuando en realidad nada de lo que ha pasado es tan grave como para hacernos desperdiciar el tiempo. La solución está simplemente en ser inteligentes y sufrir de manera sensata. No obstante, no está de más que, en esos momentos, un amigo nos recuerde que:

"Cada segundo es un regalo". Gracias Luis.

5/3/09

Admiraciones las justas

Admirar es compararse con los demás, las comparaciones son estúpidas...
Algún día no muy lejano (espero) dejaré de admirar a los admirados y admiraré a los que admiran porque los admirados son lo que son por los que admiran.

25/2/09

Cronicas de Pushân: La Habana

Hoy una revista de Cuba ha caído en mis manos por casualidad y, no por casualidad, se han despertado en mí las ganas de revivir aquel viaje, un viaje que surgió en la imaginación, muy lejos de todo lo posible y que, sin embargo, terminó siendo real y superando con creces mis expectativas.

Así, con la excusa de una conversación de una típica noche de sábado, llegamos a La Habana hace un año. Dos de la madrugada: todo estaba muy oscuro, apenas algunas bombillas lucían en el batiburrillo de calles de pavimento caótico. Comedido silencio, tremendo olor a carburante y humedad asfixiante. El taxi nos condujo a "Casa Lourdes", la que sería nuestra casa y familia durante unos días. En ese preciso instante y en mitad de las tinieblas, comienza un viaje de destellos inauditos, de amor a una tierra insólita, a una gente viva, talentosa y feliz.

La Habana crea adicción, te encadena obsesivamente a las mil historias que se van creando cada vez que te cruzas con alguien en la calle, que levantas la vista hacia los balcones, que te sientas en un bordillo a contemplar la Plaza Vieja, que te detienes a escuchar a una banda de música tocando en un café, que vas a comprar al mercado de la Calle Obispo, que bailas salsa, que te hacen un curso acelerado sobre cómo tocar los bongos y las claves en un portal de la Calle Mercaderes, que paseas por el Malecón esperando que una ola choque y te empape de la cabeza a los pies, que caminas la interminable Calle 23...

Cierro los ojos y aún es posible relamerme con decenas de frutas exóticas de un sabor pasmoso, imposible de encontrar en otro lugar que no sea Cuba. Todas formaban parte de los zumos naturales que Rigoberto y Lourdes se afanaban en preparar con tanto cariño cada mañana. Desayunos de ensueño en la galería de una casa que desde el primer momento ya sentimos como nuestra. Techos altos en un edificio art nouveau restaurado de los pocos que aún quedan en pie en la Habana Vieja. Habana Vieja, barrio impasible, multicolor, de compadreo, musical, histórico, savia de un árbol milenario y multiétnico.
Pasión por Cuba, la "Perla del Caribe", reliquia de un pasado mejor, tesoro impertérrito de un futuro incierto. Paso la última hoja de la revista y, antes de cerrarla, me prometo a mí misma que, sin duda, volveré.

17/2/09

Quienes somos y a quién amamos

Según un reciente estudio de una antropóloga de la Universidad de Rutgers, Helen Fisher, el tipo de personalidad de cada uno de nosotros determina neurológicamente la elección de pareja (algo que nos da qué pensar a los que no la tenemos).

10/2/09

Crónicas de Pushan: Lisboa

“Los verdaderos viajeros son los que parten por partir” (Baudelaire)

Quizás no sea una verdadera viajera pero he partido por partir. Han bastado: una tarde de domingo, un estímulo de soledad y ningún motivo aparente. ¿Destino? No importaba. Primer billete barato que encontré: Lisboa. Y me dije: ¿Por qué no? y todos me preguntaban: ¿Y por qué sola? Las oportunidades hay que aprovecharlas… y los deseos hay que alimentarlos. No hace falta ir a todos lados de la mano.

La noche del viernes salí de casa perezosa y de repente me encontré en el aeropuerto, uno de esos “no lugares” que tanto le gustaba frecuentar a Baudelaire: ir, sentarse y observar los aviones durante horas y horas, sin más. Casualmente, él también hablaba de Lisboa: “ciudad de agua, mármol y luz, propicia para la reflexión y la tranquilidad”. No lograba ni quería imaginármela pero esperaba no encontrarme algo tan caótico como Porto. Aunque… pensándolo bien… todo tiene su encanto (como se suele decir).

Dada la hora que era, el único ruido que escuchaba eran las máquinas de café que nos mantenían en pie a los que todavía no nos había vencido el sueño. Caí rendida en el avión y, cuando abrí los ojos, amanecí en Lisboa. Se despertó una mañana prometedora y comencé a caminar. Morfeo me aconsejó un café y qué mejor lugar que Portugal. Sin embargo, soy sibarita y no encontré un café a medida hasta que llegué al Barrio do Castelo y me colé por uno de sus recovecos. Después de la subida y el calor agotador, merecí una buena dosis de cafeina y glucosa. ¿Puede haber tantas formas de llamar al café? Sí, como los esquimales tienen decenas de nombres para la nieve. Bica, bica cheia, carioca, duplo, pingado, garotto, café com leite, meia de leite, galao, galao bem escuro. Me decidí por un garotto, a saber: café con leche largo de café.

Paseé durante todo el día sin rumbo, sin planos, dejándome llevar por los becos y travessas de los Barrios de Chiado y Graça, por los raíles del antiguo tranvía 28. Me enloqueció el mirador de Santa Luzia y al lado, las Portas do Sol frente al río. La luz era tan fantástica que iluminaba todo lo que tocaba y el contraste entre los barrios altos y los bajos dibujaban las siete colinas lisboetas con una perfección incomparable. El azul del mar, el del cielo, el blanco del mármol de las iglesias y el naranja de los tejados eran las pinceladas finales que hacían de ese cuadro un auténtico oasis de tranquilidad. Seducida.

Nada tienen que envidiar las Praças do Comercio, do Figueiras y do Rossio a las de París, Madrid o Roma. Espectaculares. También admiré el estilo manuelino de la Torre de Belém por ser diferente y único (como el prerrománico asturiano). Y cuando creía que ya lo había visto todo, descubrí que, como casi siempre, lo mejor está reservado para el final. El secreto lo guardaba la Sé, dueña de la llave que da paso a lo más alucinante de Alfama y el laberinto de sus callejuelas. Entre algunas de sus ventanas abiertas se escapaban las notas musicales de envolventes fados. Enamorada.

Y sí, se apoderó de mí la “SAUDADE”, esa especie de nostalgia de la que los portugueses se creen dueños. Heroísmo del pasado, tristeza del presente y melancólica esperanza del futuro.

2/2/09

Relájate y disfruta

Círculos concéntricos que se unen en anillos perfectos flotan en la superficie del manantial de Las Caldas, a ocho kilómetros de Oviedo. Son los reflejos acuáticos que guardan celosamente la majestuosidad de la roca madre, aquella desde la que ,hace más de 10.000 años, mana el agua termal que le ha dado prestigio.Sus propiedades analgésicas, antiinflamatorias y sedantes animaron a que en 1773 el arquitecto Ventura Rodríguez diseñase un proyecto para construir el Real Balneario. Hoy, después de dos siglos, reabre sus puertas para desvelar los secretos guardados durante tantos años y se reconvierte en unas lujosas instalaciones para el disfrute de muchos. Edificios de corte elegante, estancias con personalidad clásica y una ambientación que invita a la relajación en su estado más puro conforman un espacio de referencia en Asturias. La Sala de las Columnas alberga un circuito privado donde todo está cuidado al detalle: luz tenue, arcos ovalados, teselas doradas que, a modo de puzzle, componen un mosaico de tintes árabes. El laberinto de columnas es perfecto para perderse y, a través de estrechos pasillos de chorros calientes, se llega a la meta donde os espera un manantial espectacular dominado por un rosetón multicolor y unos muros amarillentos que infunden calidez y transmiten la paz absoluta. Sin embargo, no todas las bondades provienen de sus infraestructuras sino que la calidad en el trato humano también es el sello de su identidad y precisamente de ello, presume su director general, José Felix.

Para el que pueda acercarse a disfrutarlo, además de aconsejárselo, le reto a que descubra en qué se han inspirado para diseñar su logo. Yo ya he ido y os he dado la pista en mi relato.

15/1/09

Abu

No es que hoy me acuerde más de tí que otros días, simplemente es un día de esos que se clavan en el calendario y no se olvidan. Es un día que duele. Sin embargo, de alguna manera y más allá de los tópicos, sé que en realidad no te has ido sino que ESTUVISTE, ESTÁS Y ESTARÁS. Con eso me basta.

Te quiero.

7/1/09

Vuelta a la rutina

Nos acomodamos rápidamente a las vacaciones y olvidarse de la rutina y el estrés laboral no cuesta más que un suspiro. Pero solo un par de días y el deber nos llama, volvemos a encadenarnos al discurrir de nuestras historias, al ritmo de la gran ciudad y esos días de supuesto descanso comienzan a quedar lejos en nuestra memoria. No queda otro remedio.
Alcanzar el 2009 quiere decir que hemos vivido un año más; que pasamos página; que reflexionamos sobre lo ocurrido; y que nos llenamos de nuevos propósitos que cumplir y nuevas metas con las que coronarnos. Ante este desafío, nunca fácil: "Aché pa´tí", como dirían los cubanos.