Es verano y hay cerezas, lo que me hace recordar cuando las recogía del árbol con mi madre. Para ella eran todo un manjar. A mí, además del sabor, me tentaba su rojo brillante y el hecho de no comer una sin dos.
Et voilà... un "mazapán", como llamaba mi abuela a los bizcochos ligeros y esponjosos, con sabrosas cerezas de temporada.
Recién llegada de Francia... aprovecho para desearos un "Bon Appétit"
m a z a p á n d e c e r e z a s
- 200 g de cerezas
- 180 g de almidón de maíz
- 125 g de azúcar
- 1 yogur de vainilla
- 2 huevos
- 1 sobre de levadura
1. Deshuesar las cerezas cortándolas por la mitad. Precalentar el horno.
2. Montar las claras a punto de nieve.
3. Añadir el azúcar a las yemas. Batir hasta blanquear para después, sin dejar de batir, añadir el yogur, el almidón de maíz y la levadura poco a poco.
4. Una vez bien mezclado, se van añadiendo las claras y se remueve toda la mezcla lentamente y con movimientos ascendentes para conservar el aire y que quede esponjoso.
5. Engrasar un molde con mantequilla y espolvorear harina para que no se pegue.
6. Verter la mezcla en el molde. Añadir las cerezas.
7. Hornear a 180º durante 30 minutos aproximadamente.
c h e r r y s p o n g e c a k e
- 200 g cherries
- 180 g corn starch
- 125 g sugar
- 1 vanilla yoghurt
- 2 eggs
- baking powder
1. Pit the cherries and preheat the oven.
2. Whisk the egg´s whites.
3. Add the sugar to the yolks. Don´t stop whisking and then, add the yoghurt, the corn starch and the baking powder slowly.
4. Once it´s well-mixed, it´s time to add the whites and stir it up and down to keep the air as it will be spongier.
5. Grease a cake tin and pour the mixture into it.
6. Put the cherries in.
7. Bake it 30 minutes aproximately (180ºC).
Have a nice bite!
1/7/10
28/6/10
Crónicas de Pushân: Lot, Dordogne y Corrèze
Un solo golpe de vista y lo que quiero transmitir se me amontona en la boca. Al final me quedo muda y prefiero contemplar. Lo que veo no solo me gusta sino que además me embriaga.
Hace unos diez años tuve esta sensación cuando me tocó pasar un mes en una pequeña aldea del departamento de Corrèze, en el Macizo Central francés. Entre las horas de trabajo y las pocas posibilidades de transporte para conocer la región, mi sueño siempre fue volver para visitar todos aquellos maravillosos rincones que estaban muy próximos y, sin embargo, solo conocí a través de folletos.
La espera se hizo larga pero la semana pasada, por fin, pude hacer realidad todas aquellas imágenes que se habían quedado enclaustradas en la memoria. Regresé con ese tipo de emoción que no se puede expresar, que se queda en uno mismo y no vale la pena describir. Encontré lo que buscaba y más, una nostalgia polvorienta en los poblados del medievo y una inesperada paz rural en los campos salpicados de amapolas.
Entre el ayer y el hoy, las aldeas de los departamentos de Lot, Dordogne y Corrèze no han cambiado nada y por eso sus pequeñas historias se escriben hoy con una H grande, porque el paso del tiempo y las circunstancias de cada una, no han impedido que sigan siendo auténticas joyas o, como dirían por allí, "villages-bijoux": Rocamadour, Autoire, Loubressac, Carennac, Turenne, Martel, Collonges-la-Rouge o Sarlat.... La piedra es la protagonista entre entramados de madera, tejados de "lauze" y flores de colores en ventanas y balcones. En cada mirada, una ilustración de cuento que me recordaba a las fábulas de los Hermanos Grimm.
Nunca me ha gustado resumir cuando hablo de mis viajes porque en los detalles está la esencia pero a veces bastan unas pocas palabras para describir lo que un lugar me hace sentir y, en este caso, para Lescaille, he encontrado la frase perfecta:
"J´ai cessé de me désirer ailleurs" (André Breton)
Hace unos diez años tuve esta sensación cuando me tocó pasar un mes en una pequeña aldea del departamento de Corrèze, en el Macizo Central francés. Entre las horas de trabajo y las pocas posibilidades de transporte para conocer la región, mi sueño siempre fue volver para visitar todos aquellos maravillosos rincones que estaban muy próximos y, sin embargo, solo conocí a través de folletos.
La espera se hizo larga pero la semana pasada, por fin, pude hacer realidad todas aquellas imágenes que se habían quedado enclaustradas en la memoria. Regresé con ese tipo de emoción que no se puede expresar, que se queda en uno mismo y no vale la pena describir. Encontré lo que buscaba y más, una nostalgia polvorienta en los poblados del medievo y una inesperada paz rural en los campos salpicados de amapolas.
Entre el ayer y el hoy, las aldeas de los departamentos de Lot, Dordogne y Corrèze no han cambiado nada y por eso sus pequeñas historias se escriben hoy con una H grande, porque el paso del tiempo y las circunstancias de cada una, no han impedido que sigan siendo auténticas joyas o, como dirían por allí, "villages-bijoux": Rocamadour, Autoire, Loubressac, Carennac, Turenne, Martel, Collonges-la-Rouge o Sarlat.... La piedra es la protagonista entre entramados de madera, tejados de "lauze" y flores de colores en ventanas y balcones. En cada mirada, una ilustración de cuento que me recordaba a las fábulas de los Hermanos Grimm.
Nunca me ha gustado resumir cuando hablo de mis viajes porque en los detalles está la esencia pero a veces bastan unas pocas palabras para describir lo que un lugar me hace sentir y, en este caso, para Lescaille, he encontrado la frase perfecta:
"J´ai cessé de me désirer ailleurs" (André Breton)
16/6/10
Pan sin gluten / Baking fresh gluten-free bread
A los celiacos nos hace falta muy poco para sacarnos una sonrisa y, cuando alguien logra que lo hagamos, a ambos se nos queda grabado para siempre. Lo he comprobado muchas veces.
Contar con personas que se interesan por nuestra salud, que ponen toda su atención para que tengamos algo que podamos comer y sobre todo, toda su ilusión en vernos disfrutar, a mí al menos me provoca la sensación de estarle agradecida de por vida.

p a n e c i l l o s d e s e m i l l a s
- 500 g de harina de maíz / arroz
- 350 ml de agua
- 20 g de levadura
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 yema de huevo
- Semillas de calabaza, sésamo, girasol y amapola
1. Mezclar la harina junto con la levadura diluída en agua.
2. Cuando vaya tomando forma, añadir las cucharadas de aceite y, por último, el azúcar y la sal (nunca juntar la sal con la levadura al mismo tiempo o no fermentará la masa).
3. Amasar hasta que la masa deje de pegarse a los dedos (antes lavar las manos con agua fría) y darle forma a los panecillos.
4. Dejar fermentar durante una hora tapados al calor (nunca exponer al frío o corrientes de aire).
5. Precalentar el horno a 200 ºC.
6. Una vez que la masa haya doblado su volumen, pintar con la yema de huevo e inmediatamente decorarlos con las semillas.
7. Hornear a 200 ºC de 30 a 45 minutos hasta que se dore su superficie y se tuesten las semillas.
Ya están listos para probar con un poco de mermelada casera.
s e e d s b r e a d r o l l s
- 500 g corn / rice flour
- 350 ml water
- 20 g yeast
- 3 Tbs olive oil
- 1 tbs salt
- 1 tbs sugar
- 1 yolk
- Pumpkin, sunflower, sesame and poppy seeds
1. Mix the flour and the yeast diluted in the water.
2. While it´s shaping up, add the olive oil, the sugar and the salt (never mix it at the same time with the yeast, otherwise it won´t ferment later).
3. Knead the dough til it stops sticking your fingers (wash your hands in cold water before) and create the shape you wish for your bread rolls.
4. It takes at least one hour for them to ferment (cover and put them in a warm place).
5. Preheat the oven to 200 ºC.
6. Use the yolk to paint their surface and the seeds to decorate.
7. Bake them for 30-45 minutes til they get slightly brown.
They are ready to be tasted with delicious home made jam. Have a nice bite!
Contar con personas que se interesan por nuestra salud, que ponen toda su atención para que tengamos algo que podamos comer y sobre todo, toda su ilusión en vernos disfrutar, a mí al menos me provoca la sensación de estarle agradecida de por vida.
Tener todo al alcance de nuestra mano no siempre es fácil si, cuando estamos fuera de casa, otra persona no se esmera en proporcionárnoslo. Esto me recuerda mi último viaje a Bruselas hace un par de semanas: croissants franceses y pan fresco, todo un sueño hecho realidad y una frase hecha a modo de moraleja para terminar: "Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde".
Este fin de semana me he deleitado con el recuerdo de Bruselas para hornear un poco de pan fresco en casa. ¿Desayunamos?
p a n e c i l l o s d e s e m i l l a s
- 500 g de harina de maíz / arroz
- 350 ml de agua
- 20 g de levadura
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 yema de huevo
- Semillas de calabaza, sésamo, girasol y amapola
1. Mezclar la harina junto con la levadura diluída en agua.
2. Cuando vaya tomando forma, añadir las cucharadas de aceite y, por último, el azúcar y la sal (nunca juntar la sal con la levadura al mismo tiempo o no fermentará la masa).
3. Amasar hasta que la masa deje de pegarse a los dedos (antes lavar las manos con agua fría) y darle forma a los panecillos.
4. Dejar fermentar durante una hora tapados al calor (nunca exponer al frío o corrientes de aire).
5. Precalentar el horno a 200 ºC.
6. Una vez que la masa haya doblado su volumen, pintar con la yema de huevo e inmediatamente decorarlos con las semillas.
7. Hornear a 200 ºC de 30 a 45 minutos hasta que se dore su superficie y se tuesten las semillas.
Ya están listos para probar con un poco de mermelada casera.
s e e d s b r e a d r o l l s
- 500 g corn / rice flour
- 350 ml water
- 20 g yeast
- 3 Tbs olive oil
- 1 tbs salt
- 1 tbs sugar
- 1 yolk
- Pumpkin, sunflower, sesame and poppy seeds
1. Mix the flour and the yeast diluted in the water.
2. While it´s shaping up, add the olive oil, the sugar and the salt (never mix it at the same time with the yeast, otherwise it won´t ferment later).
3. Knead the dough til it stops sticking your fingers (wash your hands in cold water before) and create the shape you wish for your bread rolls.
4. It takes at least one hour for them to ferment (cover and put them in a warm place).
5. Preheat the oven to 200 ºC.
6. Use the yolk to paint their surface and the seeds to decorate.
7. Bake them for 30-45 minutes til they get slightly brown.
They are ready to be tasted with delicious home made jam. Have a nice bite!
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